Berlín es una de esas grandes ciudades europeas que nunca dejan de sorprenderte. Sus calles, sus plazas, sus monumentos, y todos sus rincones, desprenden historia por los cuatro costados. Siempre hay algo nuevo que descubrir, algo nuevo que visitar y admirar.
La ciudad de Berlín está compuesta por 12 distritos, donde los más céntricos son Mitte, Tiergarten y Kreuzberg, por lo que podemos deducir que los alojamientos en estas zonas puedan resultar un poco caros, especialmente si estamos buscando un hotel. Si estamos buscando una opción más económica, una posibilidad a tener en cuenta es alquilar un apartamento en alguna de las zonas que se encuentren en medio de la acción, por lo que os proponemos la opción de alquilar un apartamento en Schöneberg, donde estarás a un paso del centro de Berlín.
Tempelhof-Schöneberg es un distrito residencial atractivo y adinerado al suroeste de Berlín, además de ser considerado el centro gay de la ciudad, puesto que en esta zona se encuentra Nollendorfplatz, la plaza que históricamente ha estado rodeada de los bares y discotecas gay de la ciudad.
En esta misma zona, los adictos a las compras pueden visitar el Kaufhaus des Westens, más conocido como KaDeWe. Se trata del centro comercial más famoso de Alemania con más de 60.000 m² de superficie, y considerado uno de los mejores de Europa, al nivel del Harrod’s de Londres. Posee el espacio para gourmets más grande de Europa pero si por algo lo recuerda la historia es por ser fundado en 1905 y reconstruido en 1950 después que un avión estadounidense se estrellara contra el edificio durante la Segunda Guerra Mundial.
Las calles principales de la zona son Hauptstrasse y Potsdammer Strasse, donde podrás encontrar bares y restaurantes de estilo multicultural, ¡aunque no puedes olvidar degustar la famosa currywurst! Además, por la zona también encontrarás supermercados y pequeñas tiendas para provisionarte y poder cocinar en tu apartamento de alquiler.
“Ich bin ein Berliner” (“Soy un berlinés”), dijo John F. Kennedy cuando visitó la ciudad partida. Y lo hizo en el Ayuntamiento de Schöneberg. Aquí comienza para los visitantes de Berlín un viaje al intenso pasado alemán.